«Hay muchas maneras de reutilizar materiales de forma responsable y hacerlos atractivos para el consumidor»

Ragna Sara Jónsdóttir es la fundadora y directora creativa de FÓLK Reykjavík, marca creada en 2017 con foco en diseño sostenible, economía circular y transparencia en los procesos de producción.

Es licenciada en Antropología (BA, Universidad de Islandia) y posee un Máster en Negocios Internacionales (MSc, Copenhagen Business School).

Su enfoque está en procesos circulares: reutilizar o reciclar materiales, garantizar productos duraderos y fomentar la transparencia para que el consumidor entienda el impacto ambiental y social.

Realizan análisis del ciclo de vida (LCA) de los productos y crean artículos diseñados para durabilidad y reutilización.

Ganó visibilidad en medios islandeses como Morgunblaðið, en el que ha compartido su trabajo combinando diseño, sostenibilidad y funcionalidad.

¿Cómo define su enfoque de economía circular aplicada al diseño industrial y doméstico?

La principal razón por la que trabajamos con residuos industriales y posconsumo, transformándolos en diseños, es porque hay muchos. Los recursos naturales como la piedra, los metales o el agua son cada vez más escasos, y lo serán aún más con el paso de los años. Por eso necesitamos fijarnos en otros recursos. Podemos seguir creando cosas bellas, aplicar buen diseño y arte, y hacerlo de forma creativa. 

Debemos buscar materiales alternativos que existan en abundancia, y eso, de hecho, son los residuos. Hemos descubierto que los residuos no tienen por qué ser desperdicio; pueden reutilizarse de muchas maneras.

Nosotros buscamos residuos en distintas industrias. Por ejemplo, hemos trabajado con la industria del automóvil, cogiendo airbags de coches y convirtiéndolos en cojines. Hemos utilizado relleno de un fabricante de ropa de exterior para confeccionar las almohadas. Por lo tanto, están fabricadas con residuos al 100 %. Hemos cogido fragmentos de vidrio, como cristales rotos de fábricas de vidrio, y los hemos convertido en bonitos jarrones.

Y también utilizamos energía residual para ello, donde la energía se evapora de un vertedero donde los residuos se descomponen. Así que hay residuos y energía en muchos más lugares de lo que pensamos.

También hemos trabajado en el país vecino, Portugal, donde colaboramos con proveedores de piedra que tienen muchos restos o recortes de piedra que no tienen intención de utilizar. Así que diseñamos productos a partir de los tamaños que encajan en los nuevos diseños.

Hay muchas maneras de reutilizar materiales de forma responsable y hacerlos atractivos para el consumidor.

¿Consideras fundamental llevar a cabo una labor educativa para acercarse al consumidor?

Sí. Intentamos constantemente captar la atención del consumidor. Queremos que sepan que comprar, por ejemplo, nuestro producto o el vuestro, es una situación en la que todos ganan. Se reduce el desperdicio, se utiliza poca energía para reciclarlo y convertirlo en otra cosa, en algo nuevo. 

Por eso, estamos constantemente descubriendo cosas nuevas, aprendiendo cómo reacciona el consumidor y cómo toma sus decisiones. Porque hoy en día, aunque mucha gente es consciente de los problemas medioambientales, no siempre actúa en consecuencia a la hora de comprar. Nosotros queremos transformar esto.

Estamos muy agradecidos de que haya pensado en RiceTab y mostrado interés en nuestro producto. ¿Qué fue lo que llamó su atención? ¿Qué vio en RiceTab que le llevó a tenerlo en cuenta para sus diseños?

Tuve la suerte de encontraros en internet justo cuando teníais un producto listo para comercializar, así que el momento fue perfecto. Estaba buscando un material alternativo porque quería fabricar estanterías y el material que quería utilizar era la madera. No queremos desperdiciar la madera, pero queremos fabricar productos que estén disponibles en el momento en que el consumidor los necesita. 

Por esta razón, Rice Tab es perfecto como material, porque aquí no generamos residuos, utilizamos residuos agrícolas para fabricar el producto, una gran oportunidad para que todos aprovechemos estos residuos que, de otro modo, no se utilizarían.

Ahora que conoce de primera mano nuestro proceso de producción, ¿qué le ha sorprendido más respecto a la forma en la que producimos estos tableros?

Me fascina la producción de RiceTab porque es un proceso muy sencillo, con una cantidad mínima de aditivos, y se puede ver claramente el residuo utilizado, las cáscaras de arroz, a lo largo del proceso de producción. Eso me parece muy interesante. 

Además, al visitar las instalaciones, me di cuenta de cuántas oportunidades hay para crear diseños propios con su producto, añadiendo elementos como estampados o tintes, o simplemente cortando, cortando con láser o doblando el material. Después de haber visitado la fábrica, soy más consciente de la variedad de oportunidades que ofrece este material.

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